La Plenitud del SER

"Cuantas veces hemos escuchado que la abundancia existe para todos,  que Dios siempre está conspirando a nuestro favor para que la aceptemos y lo vivamos a plenitud, que todos poseemos increíbles dones, que existen alrededor de nosotros y en nosotros innumerables posibilidades, que las condiciones y las soluciones están allí…" a ver entonces ¿Por qué la carencia?
Será posible que en vez de reconocer y aceptar todo lo anterior, decidiéramos graduarnos con honores en la carrera del auto-saboteo. Camino perfecto para bloquear todo nuestro hermoso interior y cuerpos energéticos. Si prestamos atención, a diario se observan expresiones tanto propias como ajenas que indican que nuestro bienestar es dependiente de condiciones externas, de las personas que nos rodean, de la economía del país, de los estudios, y así otras tantas afirmaciones, que son decretos que niegan continuamente la plenitud del SER.

A ver, evaluemos algunos aspectos: sentimos pesadez continua en nuestros hombros, en la cabeza, se nos hace inalcanzable el crecer, desarrollarnos y expandirnos en forma libre, a veces nos sentimos hundidos y atrapados por las circunstancias. En oportunidades, también tenemos molestias físicas, mareos, cansancio, fatiga, impaciencia, sensaciones de ahogo, ansiedad, agitación, incluso, fuertes alzas y bajas de presión, hay quienes hasta várices y la depresión inundan su cuerpo. 

Esto, aunado a altas dosis de mal humor, y el desvelo nocturno como eterno y fiel compañero. Señores, el vivir bajo esos esquemas físicos y emocionales, ¿Qué generamos? Alejamos de alguna manera la abundancia de todo género positivo para nuestro SER, pues valoramos con ahínco el sentir oscuro, y aferrados a el, disparamos visceralmente a cuanta situación o persona se nos presente, en el ámbito que sea. Eso, es otra forma de aniquilar, nos convertimos en verdugos de nuestras esperanzas de vida. Secuestramos y bloqueamos nuestro caudal energético. Todos estos síntomas y otros tantos, desde esta perspectiva de la EXISTENCIA, son causas perfectas, para que nuestro rendimiento como SER colmados de infinitos dones carezca de fluidez de poder y belleza interna.

Coexistir con un bajo nivel de energía y lucidez, hace que las cosas no resulten bien en nuestro día, generamos enfermedades, que las responsabilidades se hagan más pesadas, que se complique la resolución de circunstancias habituales, que tengamos dificultades para relacionarnos con otros, que rindamos a medias en nuestros sitios laborales, que perdamos las oportunidades que están pasando delante de nuestros ojos.

Cuando nos hundimos bajo estas sensaciones y emociones, se hace imposible ver soluciones, sino por el contrario, no vemos más que problemas por delante y las oportunidades no existen más que en teoría en los libros, y muy lejos de nosotros.
Este perenne auto saboteo y auto bloqueo pasa a ser una forma de subsistencia y poco a poco nuestra confianza se vulnera, dejamos de sonreír, de elogiar a otros, nos alejamos de nuestra inteligencia victoriosa que cocrea la opulencia de Dios hecha visible. Presencia maestra que por ley divina esta anclada en el corazón de cada uno de nosotros. Dejamos incluso de ordenar, que ese fuego creador consuma en nosotros todo aquello que no sea igual a nuestra naturaleza, permitiendo por el contrario, bloquear todo bien, saturando nuestros cuerpos de errores pasados y presentes, de sus causas y efectos y de toda creación indeseable. Generando un Karma innecesario que quizás ni nos pertenece. Ahora bien, ¿cómo sanarnos? ¿Cómo generar Dharma? 
  • El primer paso: Aceptación. Aceptar que nacimos sin estos inconvenientes, que son producto quizás de la educación que recibimos de nuestros padres, el colegio y la sociedad y las infinitas limitaciones tanto propias como ajenas que nos han impedido conocer, vivir y sentir la libre expresión de lo que somos. Aceptar que somos auto saboteadores y que tenemos bloqueos por la causa que fuere.
  • El segundo paso: Decisión: ¿qué hacemos con nuestros bloqueos? Tenemos opciones. Quedarnos con el peso encima hasta la muerte, sumergidos en la impotencia de que no podemos progresar porque estamos bloqueados o decidimos por el contrario sacarlo, para ser libre.
  • Tercer paso: Actuar: ¿Cómo Liberarnos? Liberar un auto saboteo puede parecer muy difícil, pero no lo es, si decidimos mirarlo desde el amor. Tomar conciencia utilizando el amor y la voluntad de ser. Dos fuegos sagrados que unidos forman el fuego creador de la llama de Dios, que se proyecta dentro de nuestros asuntos y mundo como un rayo de luz poderosa que consume, libera y corta todo aquello que no sea igual a nuestra naturaleza y de manera automática reemplaza y disuelve toda energía discordante, derramando sobre nosotros un manantial sagrado en todos nuestros cuerpos que con amor, perdón misericordia y compasión, sana, bendice, recibe y acepta la opulencia de Dios.
  • Cuarto paso: Agradecer. Cuando agradecemos infinitamente la posibilidad de amar y de generar bienestar en nuestras vidas, declaramos que estamos preparados para recibir el amor, la abundancia, el éxito y la prosperidad que siempre hemos  solicitado, porque ya hemos sanado y perdonado nuestro propio ser y todas las circunstancias y personas que han tocado nuestra vida.


Cuando agradecemos el aprendizaje y aceptamos todos los errores  propios y ajenos que indujeron nuestro hundimiento y estancamiento energético, con esta aceptación y agradecimiento iniciamos el camino del sentir en nuestro interior el merecimiento de encontrar todo lo que demandamos para nuestro bien, desafiamos incluso, el peso que nos detuvo convirtiéndolo en polvo, abrazamos en perdón, misericordia y compasión toda vivencia presente y pasada.  Crecemos en valentía y coraje para SER y ser aquí y ahora manifestación perfecta de amor, salud, éxito, abundancia y prosperidad.

...MEBA...


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